Reseña de Ciudad Delirio

“Si huele a caña, tabaco y brea, usted está en Cali ¡ay mire vea!”. Cuando desperté el día de hoy, esa fue la canción que no dejaba de sonar en mi cabeza. Mientras pasaba el día me la pasé escuchando salsa, un poco de Willy Colón, un poco de Héctor Lavoe y, sin lugar a dudas, mucha de El Grupo Niche y Guayacán. Y fue ahí donde me pico la curiosidad por ver Ciudad Delirio. Toca dejar claro que desde hace rato me la quería ver, pues vi el tráiler y me pareció una propuesta diferente la cual me creo esa necesidad.

Y listo. Gracias a internet y a San Google la logré encontrar, la tienen en una página que se llama www.repelis.com y déjenme decirles que la calidad de la imagen y del sonido es muy buena. Aquí creo que debo hacer la reflexión o un llamado de atención, pues es increíble que producciones como estas se tengan que ver desde el calor de la casa, la bulla de los carros y las conversaciones familiares de días festivos, es increíble que una película como esta no dure en cartelera y peor aún, el cual es mi caso, no llegue a todos los teatros de cine del país, ya que preferimos y prefieren darle mayor importancia a películas como Godzilla. Pero bueno esa será una discusión para otro momento, los invito a que lean la carta abierta de Antonio Dorado publicada por el periódico El País el 18 de octubre de 2013, después de que su película, Amores Peligrosos, solo durara una semana en los teatros a nivel nacional, esto con el fin de aportar una fuente a mi argumento.

Y cargó la película y empezaron a sonar las trompetas y se vislumbró mi Cali bella, mostrando una historia de amor, de alegría, de verraquera, enfrascada no solo en unos bailarines de salsa, sino en una cultura que vive la salsa, que se relaciona a través de la salsa, que no le da miedo explorar y que siempre está dispuesta a gozar.

Es protagonizada por Julián Villagrán, un español, que hace de Javier, un médico español, y por Carolina Ramírez que interpreta a Angie una audaz bailarina que con la magia de las noches caleñas le abre las puertas a un mundo totalmente desconocido, dejándolo enamorado no solo de ella sino de una ciudad que transpira salsa.

El aspecto a rescatar, y como lo dije anteriormente, es que es una propuesta diferente no se aborda los problemas de inseguridad que posee la ciudad en este momento y que a pesar de ser una coproducción española, no se muestra vandalismo ni narcotráfico, todo queda en un segundo o tercer plano o en el mejor de los casos en un subtexto muy sutil, dándole importancia y abriendo un espacio de compresión de lo que es ser caleño. Además no se muestra ningún rasgo de superioridad en el encuentro de estas dos culturas, se muestra más bien como una colaboración de descubrimiento, obviamente se siente más por parte del extranjero, pues creo que la intención de la película es esa, exaltar esa costumbre para motivarnos hasta a nosotros mismos (y esto lo digo como colombiano) a conocer la ciudad que ya no es la sucursal del cielo, sino la sucursal del delirio, o por lo menos en las noches.

Y bueno, así terminó mi día en Yopal: haciendo un paréntesis entre los zapateos, el arpa, el cuatro y las maracas, con una exquisita película escrita por Chus Gutiérrez y Elena Manrique; y dirigida por Chus, que a los que estamos tan lejitos de la tierra que amamos nos saca por lo menos una lagrimita y mil sonrisas.

This entry was posted in Cosa varias. Bookmark the permalink.

One Response to Reseña de Ciudad Delirio

  1. janeth says:

    Me sorprendes con este buen comentario pues he leído otros muy desafortunados acerca de ella. Creo que ya me tocó verla 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.